Saltar al contenido
Atendiendo ahora · 24 h · 365 días

Cambio de cuadro eléctrico · Zaragoza

Cambio de cuadro eléctrico en Zaragoza

El cuadro es lo que protege a las personas y a la casa. Si es de los de fusibles o salta sin explicación, cambiarlo es de las mejoras que más seguridad da por euro.

Cuadro eléctrico nuevo con interruptor general, dos diferenciales y ocho magnetotérmicos, con el cableado peinado y la tierra abajo
Imagen ilustrativa
Precio orientativo
300 € – 700 €
Duración habitual
Una jornada
Garantía
Material y mano de obra
Precio
Cerrado antes de empezar

En pocas palabras

Cambiar el cuadro eléctrico de una vivienda en Zaragoza cuesta entre 300 € y 700 €, según el número de circuitos y lo que haya que adaptar. Se hace en una jornada. Tu Electricista Zaragoza revisa la instalación, monta el cuadro nuevo con diferenciales y automáticos adecuados, comprueba la toma de tierra y da un precio cerrado antes de empezar.

C1

Señales de que toca cambiar el cuadro

Hay cuadros que se ven antiguos a primera vista: cajas de baquelita marrón, fusibles de porcelana que se enroscan, una sola palanca para toda la casa. Esos hay que cambiarlos sin discusión, porque no protegen a las personas frente a una descarga. Pero un cuadro con apariencia moderna también puede estar pidiendo el relevo.

La pregunta útil no es la edad sino si te protege y si da abasto. Si cualquiera de estas cosas pasa en tu casa, merece la pena que lo veamos:

  • No hay interruptor diferencial (el que tiene el botón de prueba «T»).
  • Tiene fusibles de rosca o de cartucho en lugar de automáticos.
  • Salta el general al juntar horno, placa, lavadora o aire acondicionado.
  • El diferencial salta sin motivo aparente, o al pulsar la «T» no salta.
  • Hay automáticos calientes, ennegrecidos o que huelen a plástico.
  • Un solo automático protege media casa.
Cuadro antiguo de baquelita marrón con dos fusibles de porcelana, un interruptor de palanca y cables con funda de tela
Imagen ilustrativa

C2

Cómo leer tu cuadro eléctrico en dos minutos

Abre la tapa transparente del cuadro (no la de detrás, que va atornillada) y mira la fila de interruptores. Saber qué es cada uno te ahorra llamadas y te permite contarnos por teléfono qué ha pasado con precisión.

Lo primero suele ser el interruptor general, el IGA: corta toda la vivienda y salta si el conjunto de la casa pide más de lo que el cuadro admite o si hay un cortocircuito fuerte. A su lado está el diferencial, más ancho que los demás y con un botón marcado con una «T» de test. Después vienen los automáticos pequeños, uno por circuito, con un número que indica su calibre en amperios: los de alumbrado suelen ser los de número más bajo, y los de cocina y horno los de número más alto.

En los pisos con contador digital, el limitador de potencia ya no suele estar en el cuadro: lo hace el propio contador, que corta cuando se supera la potencia contratada. Si tu cuadro tiene un hueco vacío a la izquierda con un precinto, probablemente era el sitio del antiguo limitador.

  • Si está abajo el general: exceso de consumo de toda la casa o cortocircuito.
  • Si está abajo el diferencial: fuga de corriente en algún circuito o aparato.
  • Si está abajo un automático: sobrecarga o cortocircuito en ese circuito concreto.
  • Si todo está arriba y no hay luz: el corte viene de antes del cuadro (contador o red).
Cuadro doméstico abierto con el interruptor general, un diferencial con la palanca bajada y seis magnetotérmicos subidos
Imagen ilustrativa

C3

Qué lleva un cuadro eléctrico actual

Un cuadro de vivienda bien montado tiene, de izquierda a derecha, un interruptor general (IGA) que corta toda la casa, uno o varios diferenciales que vigilan las fugas de corriente y te protegen frente a una descarga, y una fila de automáticos o magnetotérmicos, uno por circuito, que cortan si hay una sobrecarga o un cortocircuito.

En una vivienda actual lo normal es tener circuitos separados para alumbrado, enchufes de uso general, cocina y horno, lavadora, lavavajillas y termo, y enchufes de baños y cocina. Con aire acondicionado, calefacción eléctrica o cargador de coche, cada uno lleva el suyo. Repartir así hace que, si algo falla, se apague solo esa parte y sepas dónde mirar.

Con varios diferenciales, una fuga en la lavadora no deja sin luz el frigorífico. Y si lo quieres, añadimos protección contra sobretensiones, que protege los aparatos electrónicos cuando hay picos en la red.

C4

Qué diferencial poner: clase AC, clase A y superinmunizado

No todos los diferenciales son iguales, y elegir bien evita los dos problemas más habituales: que no proteja cuando debe o que salte cuando no debe. En vivienda se usan con una sensibilidad de 30 mA, que es la que protege a las personas frente a una descarga. Lo que cambia es el tipo de corriente de fuga que son capaces de detectar.

El diferencial de clase AC es el más básico y el que llevan muchos cuadros antiguos: detecta fugas de corriente alterna pura. El problema es que buena parte de los aparatos actuales —placa de inducción, lavadora con motor electrónico, aire acondicionado inverter, cargador de coche— pueden generar fugas con una componente que el AC no ve bien. Por eso, en los circuitos de esos aparatos, montamos diferenciales de clase A, que también detectan ese tipo de fuga.

El superinmunizado es un diferencial de clase A con un filtrado mejor frente a perturbaciones, pensado para circuitos con mucha electrónica: ordenadores, routers, equipos de una consulta o una oficina, frigoríficos que no deben pararse. Evita disparos «sin motivo» por pequeños picos o por las corrientes de los propios equipos, sin dejar de proteger. Lo recomendamos en el circuito del frigorífico y del congelador, en los equipos informáticos y en locales donde un corte en mitad de la noche sale caro.

En un cuadro bien pensado no hay un único diferencial para toda la casa. Repartimos los circuitos entre dos o más, de modo que una fuga en la lavadora no deje sin luz el frigorífico ni el alumbrado.

C5

Protección contra sobretensiones: cuándo merece la pena

Hay dos tipos de sobretensión que dañan aparatos. Las transitorias son picos muy breves causados por un rayo cercano o por una maniobra en la red; duran milésimas de segundo pero bastan para quemar la electrónica de una placa, una televisión o una caldera. Las permanentes son más traicioneras: cuando falla el neutro de la línea del edificio, la tensión de algunas viviendas sube durante minutos u horas y los aparatos que estén enchufados se queman uno tras otro.

Contra las dos existe un protector que se monta en el cuadro, al lado del general. Ante un pico transitorio deriva la energía a tierra; ante una sobretensión permanente, corta el suministro antes de que llegue a los aparatos. Para que funcione bien necesita una toma de tierra correcta, otro motivo para medirla al cambiar el cuadro.

Merece especialmente la pena en casas con mucha electrónica, con aerotermia o placas, en viviendas unifamiliares con líneas aéreas, en bloques antiguos con la centralización de contadores sin revisar y en locales con equipos que no pueden fallar. Es una pieza de coste moderado frente a lo que protege, y la añadimos al presupuesto como opción para que decidas.

Manos con guantes comprueban con un buscapolos un cuadro eléctrico abierto en el pasillo de un piso, a oscuras y con luz de linterna
Imagen ilustrativa

C6

El cuadro se calienta, zumba o huele

Un cuadro en buen estado no se calienta de forma apreciable ni hace ruido. Si al poner la mano sobre la tapa notas calor, oyes un zumbido continuo o un chasquido, o hueles a plástico, hay algo que revisar pronto, porque son los avisos que da una conexión antes de quemarse.

La causa más habitual es un borne flojo: el tornillo que sujeta un cable a un automático se ha ido aflojando con los años y los ciclos de calor y frío. Por ese punto pasa la corriente con dificultad y se calienta, y con el tiempo funde el plástico del automático o el aislamiento del cable. Otras causas son un automático demasiado pequeño para lo que alimenta, que trabaja siempre al límite, o un automático gastado que zumba por dentro.

Si ves el plástico de un automático deformado, ennegrecido o con marcas marrones, baja el general y llámanos como avería urgente. Si solo notas algo de calor o un zumbido leve, apágalo lo que puedas y pídenos una revisión: muchas veces se arregla reapretando y cambiando una pieza, sin necesidad de cambiar todo el cuadro.

Caja de registro abierta en la pared con las regletas de empalme ennegrecidas y el aislamiento de los cables derretido
Imagen ilustrativa

C7

Potencia contratada, limitador y nuevos consumos

Si vas a poner inducción, aire acondicionado, aerotermia o un cargador de coche, lo primero es ver si el cuadro y la línea que llega a tu casa aguantan la carga. Subir la potencia contratada con la comercializadora sin revisar la instalación puede dejarte un cuadro y unos cables trabajando por encima de lo que soportan.

Conviene distinguir dos cortes que se confunden mucho. El limitador de potencia, que hoy suele estar integrado en el contador digital, corta cuando sumas más consumo del que tienes contratado; se resuelve apagando algo y, según el modelo, el contador se rearma solo o pulsando su botón. El interruptor general del cuadro, en cambio, corta cuando la instalación se sobrecarga o hay un cortocircuito. Si te salta el contador, el remedio puede ser repartir consumos o subir potencia; si te salta el general, hay que mirar el cuadro.

La potencia se cambia con la comercializadora con la que tienes el contrato de luz. Lo que hacemos nosotros es que la instalación esté a la altura: cuando cambiamos el cuadro calculamos la potencia que necesitas de verdad según tus aparatos y tus hábitos, dimensionamos el general y los automáticos para esa potencia y te decimos qué potencia pedir. A veces la sorpresa es buena: con circuitos bien repartidos no hace falta subir tanto como pensabas, y pagas menos de término fijo cada mes.

Cuarto de contadores de una comunidad con cuatro armarios de puertas transparentes llenos de contadores digitales y bandeja de cables
Imagen ilustrativa

C8

La toma de tierra: la otra mitad de la protección

El diferencial y la toma de tierra trabajan juntos. Cuando un aparato tiene una fuga a la carcasa, la tierra le da a esa corriente un camino seguro y el diferencial corta al detectarla. Sin tierra, la fuga espera a que alguien toque el aparato para cerrar el circuito a través de su cuerpo.

Al cambiar el cuadro medimos la toma de tierra del edificio y comprobamos que llega a los enchufes. En muchos bloques antiguos existe pero no llega a todas las viviendas, o los enchufes son de los que no tienen las patillas laterales. Te contamos lo que hay y, si hace falta, cómo resolverlo.

Mano con guante introduce las puntas roja y negra de un polímetro en los alveolos de un enchufe de pared
Imagen ilustrativa

C9

Cuánto tarda y cómo es el día del cambio

El cambio de cuadro de una vivienda se hace normalmente en una jornada. Cortamos la luz de la casa, desmontamos el cuadro viejo, identificamos cada cable, montamos la caja nueva si la antigua se ha quedado pequeña y conectamos circuito por circuito.

Antes de dar la luz medimos el aislamiento de cada línea: si alguna tiene una fuga escondida, es mejor encontrarla ahora que con el diferencial nuevo saltando por la noche. Al terminar, probamos los diferenciales, etiquetamos cada automático y te explicamos qué protege cada uno.

El precio habitual está entre 300 € y 700 €. Depende del número de circuitos, de si hay que cambiar la caja y de si hay que crear circuitos nuevos. Te lo damos cerrado antes de empezar. En la página de precios explicamos qué hace que un cambio quede en la parte baja o en la alta de esa horquilla.

Los cuadros que más cambiamos están en bloques de los años sesenta y setenta de barrios como Delicias, San José, Las Fuentes o Torrero, y en casas de pueblo del área como las de Zuera o El Burgo de Ebro. Si tienes dudas sobre el tuyo, la guía cuándo es el momento de cambiar el cuadro eléctrico repasa las señales una a una.

Manos con guantes conectan cables en un cuadro nuevo a medio montar en la pared, con la tapa apoyada debajo
Imagen ilustrativa

Cómo lo hacemos

Paso a paso

  1. Paso 1

    Revisión

    Vemos el cuadro, los circuitos y la toma de tierra, y hablamos de los aparatos que usas o vas a poner.

  2. Paso 2

    Presupuesto cerrado

    Te decimos qué cuadro necesitas, cuántos circuitos y el precio final, sin compromiso.

  3. Paso 3

    Cambio en una jornada

    Desmontaje, montaje del cuadro nuevo, conexión y medición de aislamiento de cada línea.

  4. Paso 4

    Pruebas y explicación

    Probamos los diferenciales, etiquetamos los automáticos y te explicamos el cuadro. Con garantía.

Precio

Cuánto cuesta

Orientativo. El tuyo se cierra tras verlo y antes de empezar.

Cambio de cuadro de vivienda

Entre 300 € y 700 €

Según número de circuitos, caja y circuitos nuevos. Precio cerrado antes de empezar.

Reseñas reales

Lo que cuentan en Google

4,58 valoraciones en Google
«Muy buena experiencia. Vinieron por un problema eléctrico corriente que se volvió algo delicado y lo resolvieron con mucha profesionalidad. Sin duda los volvería a llamar y los recomiendo totalmente a cualquiera que necesite un electricista de confianza.»
Juanoctubre de 2026 · Google
  • «Servicio muy profesional y muy preocupado. Contacto fácil y lo hizo todo muy sencillo y rápido. Muy recomendable y totalmente serio.»
    Ana Hernándezseptiembre de 2026 · Google
  • «Se encargó de renovar por completo la instalación eléctrica de un apartamento de los años 70 y el resultado fue excelente. Trabaja con mucha profesionalidad, transmite cercanía y da confianza desde el primer momento. Totalmente recomendable si buscas un electricista fiable.»
    Raúl Rodríguez Martínseptiembre de 2026 · Google
  • «Me solucionaron una urgencia con el diferencial un sábado.»
    Manuel Sánchez Cardonajunio de 2026 · Google

Copiadas tal cual de la ficha de Google, sin retocar. Ver todas en Google

Preguntas

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta cambiar el cuadro eléctrico en Zaragoza?

Entre 300 € y 700 € en una vivienda. El precio depende del número de circuitos, de si hay que cambiar la caja y de si hay que crear líneas nuevas. Te lo damos cerrado tras ver el cuadro.

¿Cuánto tiempo estaré sin luz?

Normalmente una jornada de trabajo, y la luz solo se corta mientras se desmonta y conecta. Organizamos el día para que estés el menor tiempo posible sin suministro.

Mi cuadro tiene fusibles, ¿es peligroso?

Un cuadro de fusibles no protege a las personas frente a una descarga porque no tiene diferencial. Además, un fusible se puede sustituir por uno de más calibre o un alambre, y entonces deja de proteger el cable. Es de los cambios que más recomendamos.

¿Tengo que cambiar toda la instalación si cambio el cuadro?

No necesariamente. Si el cableado está en buen estado, basta con el cuadro. Al cambiarlo medimos cada línea y te decimos si alguna necesita renovarse.

¿Cambiar el cuadro me obliga a subir la potencia?

No. Calculamos la potencia que necesitas según tus aparatos. A veces, con circuitos bien repartidos, ni siquiera hace falta subirla.

¿Por qué el diferencial nuevo salta y el viejo no?

Porque el viejo probablemente ya no detectaba fugas. Si al montar el nuevo salta, hay una fuga real en algún circuito o aparato, y por eso medimos el aislamiento de cada línea antes de dar la luz.

¿Qué diferencia hay entre un diferencial clase AC, clase A y superinmunizado?

El clase AC detecta fugas de corriente alterna pura y es el de muchos cuadros antiguos. El clase A detecta además las fugas que generan aparatos con electrónica, como la placa de inducción, la lavadora o el cargador del coche. El superinmunizado es un clase A con mejor filtrado, que evita disparos intempestivos en circuitos con ordenadores o frigoríficos.

¿Cuántos diferenciales debe tener el cuadro de una vivienda?

Depende del número de circuitos, pero lo recomendable es que no haya uno solo para toda la casa. Repartiendo los circuitos entre dos o más diferenciales, una fuga en la lavadora o en la terraza no deja sin luz el frigorífico ni el alumbrado. Lo dimensionamos según tus circuitos y los aparatos que tengas.

¿Merece la pena poner un protector contra sobretensiones?

En la mayoría de casas, sí. Protege la electrónica frente a picos por rayos o maniobras de la red y frente a subidas de tensión mantenidas por un fallo del neutro, que pueden quemar varios aparatos a la vez. Se monta en el propio cuadro y necesita una toma de tierra correcta para funcionar bien.

El cuadro eléctrico está caliente o zumba, ¿es grave?

Es un aviso que no conviene dejar pasar. La causa más habitual es un borne flojo o un automático que trabaja al límite, y ambos acaban calentando el plástico hasta quemarlo. Si ves algo deformado o ennegrecido, baja el general y llama. Si solo notas calor o un zumbido leve, pide una revisión cuanto antes.

¿Qué diferencia hay entre que salte el contador y que salte el general?

Si corta el contador, has superado la potencia contratada: apaga algún aparato grande y se rearma solo o pulsando su botón, según el modelo. Si salta el interruptor general del cuadro, la instalación se ha sobrecargado o hay un cortocircuito. Lo primero se resuelve repartiendo consumos o cambiando la potencia; lo segundo hay que revisarlo.

¿Cómo se cambia la potencia contratada?

La potencia se cambia con la comercializadora con la que tienes el contrato de luz. Antes conviene comprobar que el cuadro y la línea de la vivienda aguantan la nueva potencia. Nosotros calculamos la que necesitas según tus aparatos y adaptamos el cuadro, para que pidas lo justo y no pagues término fijo de más.

Cuéntanos qué necesitas

Vamos a verlo, te explicamos qué haría falta y te damos un precio cerrado. Sin compromiso.

4,5 en Google · 8 valoraciones

Urgencias 24 h · llama ya876 21 29 21